miércoles, 10 de marzo de 2010

La Junta ultima la aprobación del texto refundido del PGOU


Tras años de excesos en los que parecía que la única norma que regía la actividad de promotores y constructores en el municipio era la Ley de la Selva, el urbanismo de Benalmádena se encuentra muy próximo a retornar a la esperada normalidad. Fuentes próximas a la Junta de Andalucía adelantaron que posiblemente se apruebe el texto refundido del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en la próxima reunión de la Comisión Provincial de Ordenación del Territorio y Urbanismo.
A pesar de contar con una revisión del PGOU aprobada en 2003, el ex alcalde Enrique Bolín no cesó de introducir modificaciones puntuales del plan, que siempre implicaban aumentos de volumenes y recalificaciones para seguir incrementado el número de viviendas de la localidad. Una treintena larga de cambios en el PGOU vigente que obligó a la Junta a reclamar al Ayuntamiento la presentación de un texto refundido. No fue hasta la llegada de Javier Carnero a la Alcaldía que comenzaron a realizarse verdaderos movimientos hacia la legalización y consolidación del urbanismo benalmadense.
Desde su llegada a la Alcaldía en 2007, uno de los principales afanes de Carnero era retornar a la legalidad el urbanismo benalmadense. Por ello, en el primer pleno se votó desestimar algunos de los proyectos faraónicos y característicos de la masificación y los excesos urbanísticos de un equipo de gobierno en el que Enrique Moya ya figuraba como teniente de alcalde. Iniciativas como el monorraíl o las polémicas 'dos torres', dos edificios de más de 20 plantas en el centro de Arroyo de la Miel.
También fue la Corporación que dirigía Carnero la que dió el paso definitivo para presentar ante la Junta de Andalucía el texto refundido que permitiría legalizar el planeamiento: en abril de 2008, aprobaron en pleno el expediente único de cumplimiento del PGOU que ahora la Junta va a probar, y que guiará el futuro desarrollo del urbanismo en Benalmádena. Un texto que sí cuenta con todas las garantías legales, a diferencia del que presentó Bolín en 2005, y que fue rechado por la Comisión de Ordenación del Territorio por contener modificaciones que alteraban el modelo territorial y no respetaban los criterios de la LOUA:
Con el texto refundido que presentó a la Junta la Corporación de Javier Carnero, se aglutina en un único expediente tanto el PGOU aprobado en 2003 como la treintena larga de modificaciones puntuales realizadas desde entonces. De esta forma, el planeamiento podrá por fin adaptarse la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA), que, entre otras ventajas, permitirá liberar terrenos para la construcción de viviendas sociales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario